¿Alguna vez te has sentido inseguro de si los huevos son frescos cuando los usas en tus recetas? Los huevos pueden ser difíciles de evaluar, porque sus cáscaras ocultan el estado de la clara y la yema. Pero no se preocupe, tenemos algunas formas sencillas de determinar si un huevo es fresco y también le brindaremos información sobre cómo reducir el desperdicio de alimentos relacionado con los huevos.

Cuando compras huevos en el supermercado, siempre tienes una fecha recomendada de consumo preferente en el empaque. ¿Sabías que en Francia no se permite vender huevos 7 días antes de la fecha de caducidad indicada en el envase? Si compras huevos directamente del gallinero, no se indica la fecha de vencimiento, pero debes saber que es un máximo de 28 días después de la fecha de puesta.
No se preocupe si las conchas no están agrietadas o rotas. Puede almacenar los huevos en el refrigerador hasta un mes después de la fecha recomendada de consumo preferente, que es 58 días después de la fecha de puesta. El almacenamiento adecuado ayudará a mantener la frescura, evitará la formación de moho y luchará contra el desperdicio de alimentos. Recuerde mantener sus huevos en el refrigerador para evitar riesgos para la salud.

Al igual que con cualquier otro producto fresco, los huevos pueden desarrollar un olor extraño cuando han caducado. Si notas que un huevo ha pasado su fecha de caducidad y quieres guardarlo para consumirlo más tarde, empieza por olerlo. Los huevos vencidos a menudo tienen un olor desagradable y no deben comerse, ya que pueden haber perdido sus vitaminas y tener un sabor cambiado. Si el olor le parece normal, puede consumir rápidamente el huevo, por ejemplo, preparando una tortilla.

Sus ojos también pueden ayudarlo a determinar si un huevo ha caducado o aún es comestible. Observe de cerca el caparazón para evitar riesgos. Si la cáscara parece polvorienta, pegajosa, agrietada o en cualquier condición cuestionable, esto puede indicar la presencia de moho. Además, si rompes el huevo en un bol y notas una decoloración extraña como colores azules, rosados, negros o verdes en la clara o yema del huevo.







