La mujer compró su mascota en el mercado habitual. Después de un tiempo se dio cuenta de que su amigo de cuatro patas crecía demasiado rápido y un año después el gato creció hasta alcanzar el tamaño de un lobo adulto.

María admite que su gato Barsik era un gato normal cuando era niña.

Comía bien y disfrutaba jugando. Pero a diferencia de los gatos normales, Barsik podía dormir hasta 15 horas al día. Un año después, la mascota de María ya pesaba 15 kg y medía poco más de 1,5 metros de largo.

Los veterinarios sospecharon que el animal era una mezcla entre un Maine Coon y un gato salvaje. No pueden proporcionar información más precisa sobre el futuro desarrollo de Barsik.







