Abordar bandas icónicas y sus canciones es un verdadero desafío. Un pequeño error con canciones de leyendas como The Beatles o Queen, y los fans lo notarán de inmediato. Entre los éxitos de Queen, “Bohemian Rhapsody” de 1975 es el más emblemático.

En su video, el chico sincroniza los labios con la canción frente al espejo del baño. Esta sencilla configuración da como resultado una actuación creativa y atractiva. Se centra en la parte rápida de la canción. Al mover el espejo, da la impresión de que otros se unen a él en su canción. La creación de este vídeo requirió una sincronización precisa. El más mínimo error podría haber hecho añicos la ilusión, pero lo hizo a la perfección.







