Anna Egrchukova fue invitada a un programa de televisión en 2014, donde impresionó a los espectadores con su actuación. Ella admitió sufrir anorexia.

Con una altura de 168 centímetros, la niña sólo pesaba 26 kilogramos, y gran parte de su peso lo perdió en muy poco tiempo. Uno de los compañeros de Egrchukova le decía constantemente que tenía sobrepeso. Claro, no era muy delgada, pero era popular entre el sexo opuesto. Sin embargo, las palabras de su compañera no la calmaron y decidió bajar de peso.

Al principio, Anna estaba muy feliz cuando la báscula mostraba que su peso bajaba cada día, pero después de un tiempo su cuerpo dejó de aceptar cualquier alimento. Su salud se deterioró día a día, sus amigos rompieron con ella y su novio la abandonó. Finalmente, Anna se dio cuenta de que tenía anorexia. Después del programa de televisión, se sintió literalmente abrumada por una ola de apoyo y palabras amables.

Como resultado, la niña encontró la fuerza para luchar. Y después de un año regresó al estudio completamente cambiada. El público la recibió con un estruendoso aplauso. No se podía reconocerla, estaba simplemente increíble, había engordado 22 kilos y había cambiado de peinado.







