Se desarrolla una fuerte amistad entre un niño abandonado y un perro callejero. Un perro leal puede cambiar el mundo para su dueño.

En las últimas semanas se volvió viral en Internet una foto de un niño callejero durmiendo en la calle y abrazando a su perro, y ahora se conoce la identidad del niño. Conoce a Rommel, el niño de 11 años. Fue abandonado de casa, fue abandonado por su madre y su padre después de que se separaron y lo dejaron atrás.

Hace un mes conoció a su perro Badgi, y sorprendentemente él estuvo ahí para él, nunca se separó de su lado ni un segundo y lucharon juntos en todas las situaciones. Desde que tenía 10 años, deambula por las calles de Quezon City, Filipinas, rogando que alguien cambie su vida con su perro, Badgi. No tiene nada más que las monedas que recoge mientras pide limosna.

La historia de Rommel es verdaderamente desgarradora, pero Badgi es el motivo de su sonrisa, le encanta jugar con él y divertirse, lo protege y lo sigue a todas partes. Rommel crece día a día y sus sueños también. Sólo quiere ir a la escuela y estudiar, y está tratando de ahorrar dinero para hacer realidad su sueño. Quiere ser actor cuando sea mayor.

El poder de las redes sociales ha cambiado la vida de Rommel, desde que se dio a conocer el video muchas personas han decidido ayudar al pequeño y a su querido perro. La buena noticia es que Rommel ahora está matriculado en la escuela y muchas organizaciones benéficas están tratando de encontrarle un lugar seguro donde vivir. Los perros son amigos y familiares. Un perro pequeño puede salvar un alma herida y equilibrar los sentimientos de necesidad.







