“Hemos llegado a un cuento de hadas”: Mientras caminan por el bosque, unos amigos descubren accidentalmente una casa con forma de bota. La Casa de Zapatos de la popular canción infantil realmente existe. Un equipo de investigadores del Abandoned Project UK ha descubierto un nuevo hito en el paisaje británico.

El equipo descubrió una casa con forma de bota gigante en los bosques británicos. Por temor al vandalismo, el equipo mantuvo la ubicación en secreto. El origen de la canción infantil “Érase una vez una vieja que vivía en un zapato” se remonta a 1794, pero su autor permanece anónimo. La canción infantil muestra a una madre y sus doce hijos que viven en un zapato. La rima fue reformulada más tarde para su inclusión en The Christian Mother Goose Book (1978).

Es de destacar que se modificó el último verso de una canción infantil. Mientras que la versión anterior muestra a la madre usando la fuerza física para amonestar a sus hijos antes de que se vayan a dormir, una versión posterior apareció en 1978 en la que la madre les desea buenas noches a sus hijos mientras les muestra su afecto. Esto indica una evolución positiva en la práctica educativa. Desgraciadamente, se descubrió que el edificio se encontraba en muy malas condiciones. Aunque el exterior del edificio parece haber funcionado relativamente bien, el techo y el interior de madera suponen un peligro para los peatones.

Los descubridores publicaron una fotografía en su página de Facebook y pidieron ayuda a los internautas para investigar la historia del edificio. Es interesante notar que los suscriptores expresaron diferentes opiniones. Algunos afirmaron que una mujer había vivido en la zapatería en los años 50, mientras que otros afirmaron que simplemente era parte de un parque de atracciones para niños. Según las conclusiones de los investigadores, ambas historias eran correctas.

Basándose en pruebas limitadas, el equipo confirmó que una mujer había vivido allí a mediados del siglo XX y que su casa era parte de un parque de diversiones en las décadas de 1970 y 1980. Actualmente, la casa de las hadas necesita una restauración exhaustiva debido al denso musgo y al crecimiento de plantas. Esta casa ilustra el dicho de que al final la naturaleza gana.







