Después de la boda, una joven pareja compró un apartamento en las afueras de la ciudad y lo renovó con sus propias manos

POSITIVO

El diseño interior de sus sueños es caro: a menudo hay que invertir el valor de otra casa. Vivir en un lugar bonito es bonito y hay gente que no escatima en ello. Pero también hay quienes se conforman con acabados baratos y no están dispuestos a gastar mucho en reformas.

Una joven pareja llevaba mucho tiempo soñando con tener casa propia y finalmente consiguió comprar un apartamento en las afueras de la ciudad. La principal ventaja: ventanas que dan a varios lados, lo que permite disfrutar tanto del amanecer como del atardecer. Sin embargo, el apartamento estaba en pésimas condiciones y la pareja decidió renovarlo con sus propias manos: el resultado te sorprenderá.

Aunque el apartamento necesitaba reformas, la ubicación fue el factor decisivo. Todos los cambios en el interior fueron diseñados e implementados por la propia pareja. La niña estaba tan apasionada por el diseño que, tras la reforma, se apuntó a un curso de decoración de interiores. El pasillo está decorado en colores suaves. Las paredes están cubiertas de motivos geométricos y el suelo es de linóleo estilizado como tablones de madera.

A la derecha de la entrada hay un práctico sistema de almacenamiento. La puerta de la sala no se instaló para permitir que entrara más luz al pasillo. El suelo está cubierto con un agradable laminado y las paredes están decoradas con papel pintado. Hay un rincón para sentarse cerca de la ventana. La cocina está amueblada en tonos claros y agradables. El linóleo del suelo recuerda los materiales del pasillo.

Toda la cocina combina elementos de madera y superficies brillantes, y azulejos multicolores decoran el salpicadero. La pareja dispone de un rincón comedor cerca de la ventana, donde suelen desayunar. Para el baño optaron por una solución práctica: combinaron la bañera y el inodoro, ampliando ligeramente el espacio para colocar la lavadora.

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