Muchos dueños de mascotas, especialmente perros, descubren que sus mascotas no siempre son comprensivas cuando van a trabajar o de vacaciones. Esto explica por qué los animales a menudo intentan subirse al coche con sus dueños, como si intuitivamente presentieran que la separación podría ser larga.

Un claro ejemplo de ese vínculo es un vídeo en el que una niña se reencuentra con su perro llamado Casey después de dos años de separación. La perra está abrumada por sus emociones: gime, salta, da vueltas y se revuelca en el suelo de alegría. Toda esta tormenta de emociones no puede dejar a nadie frío. Los dueños están preocupados por la perra y deciden llevarla al veterinario para asegurarse de que todo está bien. Afortunadamente, Casey está bien y su dueño probablemente haya jurado no volver a separarse de ella durante tanto tiempo.

El vídeo fue filmado en la ciudad estadounidense de Murrysville, Pensilvania. El dueño del perro vivió y trabajó en Eslovenia durante dos años. El autor del vídeo señala que dos años de perro equivalen aproximadamente a catorce años humanos.
Este momento fue realmente importante tanto para el propietario como para Casey. Y aunque la separación no fue fácil, el reencuentro ciertamente trajo una gran felicidad a ambos.







