Si aún no lo has descubierto, es Megan Fox. De niña era una niña modesta y tímida y nadie pensó que se convertiría en una celebridad. Desde niña le encantaba bailar y participaba en diversos concursos escolares.

Cuando comenzó su carrera, sólo consiguió papeles secundarios en producciones de bajo presupuesto. A pesar de las críticas y los frecuentes rechazos al inicio de su carrera, mostró determinación y perseverancia. Con el tiempo ha cambiado mucho, tanto interna como externamente.
Es evidente que se ha sometido a cirugías y tratamientos estéticos. Su apariencia transformada no pasó desapercibida. Todos estos cambios se han convertido en un tema de discusión. Mucha gente empezó a criticarla, pero también hubo quienes la admiraron.
Hoy en día es un auténtico icono de estilo y muchas revistas de prestigio quieren tenerla en sus portadas. No debemos olvidar que detrás de este éxito hubo un gran trabajo sobre ella misma. Una vez, en una entrevista, habló de sus miedos, de su lucha con la ansiedad y de sus conflictos internos.









